ActualidadOpinión

“El anticatalanismo de siempre no ha cambiado. Lo conocemos bien. Quizás ha ensanchado su base, como resultado de la excitación provocada por el proceso independentista. Pero en lo sustancial, sigue siendo la versión actualizada del viejo. No le gusta que los catalanes nos autogobernemos, porque está seguro de que solo se trata de un paso hacia la secesión y la independencia. No le gusta que los catalanes hablemos nuestra lengua, porque también lo ve como una forma de consolidar la diferencia hasta convertirla en reivindicación secesionista. Tampoco le gusta que nos impliquemos como catalanes en el gobierno de España, porque no tiene ninguna duda de que lo aprovecharemos para consolidar nuestras posiciones diferenciadas como trampolín para la secesión.”

El nuevo anticatalanismo (El País, 24 de marzo de 2019)