Espacio Opinión

Querido Ricardo,
me has explicado por email que no tienes tiempo ni para leer aquello que querrías, porque estos días, además de cuidarte a tú, tienes que estar pendiente de tu madre de 92 años. Espero que los dos y el resto de la familia estéis bien.

Esto me ha acabado de impulsar a escribir estas notas en forma de carta especialmente dirigida a ti, para ser más competitivo entre las cosas, mucho más importantes que yo, que pugnan estos días por tu atención.

Federalistes d’Esquerres (FED) ha puesto en marcha un espacio porque las socias y los socios escribamos cosas en tiempos de pandemia con el formato que queramos así que espero también con esta carta hacerme un lugar en este nuevo espacio.

Tú Ricardo eres una de las nuevas amistades que he hecho desde el año 2013, cuando nació FED. Tu combinación de nombre y apellidos misma, con sus matices y sin posar ni una letra ni un acento de más ni de menos, simboliza perfectamente la idea federal. No compensáis los nuevos las amistades que he perdido desde entonces, porque cada persona es un universo diferente, y la contabilidad humana tiene muy malas propiedades. Pero siempre la actividad cívica y política me ha servido para conocer gente interesante que me enseñaba cosas nuevas, como las que aprendí leyendo tu libro “Un Fernández entre banderas”, que recomiendo a todo el mundo. Aunque por esta vía, la cívico-política, tendemos a conocer personas que pensamos parecido, cuando los proyectos tienen cierta dimensión, siempre hay bastante diversidad como para aprender cosas nuevas.
Gracias a FED te he conocido a ti, a Manuel Cruz, a Javier Cercas, Diana Salvadó, a Toni Sitges, Manel Ballarín, Mireia Esteva,… y mucha gente que me dejo.
Y he conocido mejor a Joan Botella, a Carme Valls, Carlos Jiménez Villarejo… También he encontrado nuevos motivos para ver personas que no perdí nunca… ya sabéis quiénes sois! Espero también que todas y todos estéis bien.

Todo el mundo dice estos días que muchas cosas han cambiado y todavía cambiarán más. Pero también muchas cosas siguen igual. Por ejemplo, no pocos indepes siguen introduciendo palabritas en castellano con retintín en sus discursos, como “el gobierno” (cuando se refieren al de España), con su fina xenofobia, con aquella gracia que hiela los corazones. O algunos que les han hecho la ola medio disimulando y siguen diciendo que es más difícil una España federal que una Cataluña independiente, como si hoy el ejército español no estuviera colaborando con los ayuntamientos catalanes y la Generalitat (a regañadientes) para mitigar los efectos de la pandemia. Yo en el periodo en que mi blog ha estado en hivernación, he abierto una cuenta en Twitter. Creo que tú estás en Facebook, y no sé si es lo mismo. En Twitter la contribución al odio que se hace desde cuentas abiertas en ordenadores ubicados cerca de los nuestros no es nada insignificante. Según el periodista Jaime V. Aroca, parece que incluso está aumentando. También hay cosas muy buenas en las redes sociales, y son una fuente de aprendizaje y entretenimiento. Ahora, no sé si los propietarios de la red no podrían hacer más para frenar el odio y las “fake news”. No son pocas las personas con una cierta apariencia de seriedad que divulgan supuestas informaciones que empiezan por “me informan”, “me llega”, “me dicen”… más o menos como hacen los colectivos terraplanistas. Al menos la prensa tradicional tiene códigos deontológicos y las cosas tienen que estar algo más muy fundamentadas.

En fin, amigo Ricardo, no espero respuesta, pero sí que deseo de manera un poco egocéntrica que tu salud y la de tu madre hagan posible que hayas encontrado unos minutos para leer esto.

Un fuerte abrazo federal,

Francesc Trillas