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“El día del pregón de las Fiestas de la Merced me acerqué a la plaza de Sant Jaume. No esperaba revivir un episodio tan lamentable como cuando el pleno del Ayuntamiento de Barcelona reeligió a Ada Colau como alcaldesa. La exhibición de banderas, gritos, improperios y lanzamiento de objetos a la comitiva municipal quedará en la memoria de los momentos lamentables de la historia de la ciudad. Aquello que llaman ‘Ni olvido ni perdón’ se podría aplicar en este caso, si bien considero que es recomendable perdonar. Olvidar, no, claro. Todo aquello que se olvida es más fácil que se vuelva a repetir.”

Pregones, no pregones y contrapregones (El Triangle, 23 de septiembre de 2019)