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El ciclo de ‘Federalismo en los barrios’ llegó el 27 de junio al centro cívico Pere Quart, de Sants-Les Corts, con el acto «Derecho a decidir, derecho a dividir». El ponente fue el profesor de Historia de la Filosofía de la Universidad de Barcelona Miguel Candel. La bienvenida al acto la hizo el periodista Francisco Arroyo y lopresentó y moderó la psicóloga Neri Daurella

(por Siscu Baiges) Miguel Candel hizo un llamamiento a no participar en el referéndum sobre la independencia de Cataluña convocado por el gobierno de la Generalitat para el próximo 1 de octubre al considerarlo unilateral, ilegal y antidemocrático. Para él, participar es, incluso, delictivo y, además, haría el juego a los independentistas, que quieren el máximo de participación posible y así legitimarlo. Para el profesor de Historia de la Filosofía, «el resto de España tiene derecho a opinar. Una parte no puede decidir por el todo».

En cuanto a las críticas a la Constitución de 1978 que se utilizan para justificar posiciones independentistas, Candel explicó que la gran mayoría de las Constituciones se han elaborado por consenso, con concesiones entre las diferentes partes implicadas. Él mismo es republicano y votó la Constitución porque permitía dar un paso firme hacia la democracia a pesar de que consolidaba la Monarquía.

También habló de los efectos negativos de la independencia en la economía catalana y en la continuidad de Cataluña en la Unión Europea y del absurdo de aplicar a este caso el derecho a la autodeterminación que las Naciones Unidas reconocen sólo a los pueblos oprimidos.

Asimismo hizo un repaso histórico para denunciar las tergiversaciones que se hacen del pasado para justificar el independentismo. Recordó, por ejemplo, que en la Guerra de Sucesión de 1714, Barcelona fue defendida por un militar de Burgos, Antonio de Villarroel, y el oscuro papel de la Iglesia en aquel episodio. «Gran parte del independentismo catalán actual es un spin off del carlismo histórico», dijo.

Finalmente, pidió que se respondiera con civismo y humor a las actitudes intolerantes de los que quieren hacer fuera de Cataluña a la mitad de sus ciudadanos. «Hay que resistir activamente para no caer en un enfrentamiento fratricida y convivir amistosamente”, dijo.

Tras su intervención hubo un vivo intercambio de opiniones, donde se denunció el papel del PP en la potenciación del independentismo, las tensiones entre amigos y familiares generadas por este debate o la manipulación de los medios de comunicación públicos a favor de la causa independentista.