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La elección de Macron es una inyección de europeísmo que hay que aprovechar, pero la UE da síntomas de cansancio y debe reaccionar. El déficit democrático y el fin de la garantía de prosperidad por estar en el club lastran a Bruselas. El número de votos cosechados ayer por el Frente Nacional no hubiera sido posible sin la insidiosa sensación de malestar que pesa sobre Europa. Lo advirtió el propio Macron hace muy pocos días: la Unión debe reformarse. De otro modo, la victoria de ayer puede no ser más que un respiro temporal. La Unión Europea y el populismo” (El País, 7 de mayo de 2017)

http://elpais.com/elpais/2017/03/30/opinion/1490897434_887439.html