ActualidadEspacio Federalista

Una de las ideas que plantea Junqueras de cara a la agencia agencia de la Hacienda catalana es que «tenga en cuenta a los contribuyentes como clientes».
Un dirigente político, sedicentemente de izquierdas, que pretende trasladar el carácter de contribuyentes a clientes está introduciendo una cesura profunda en la condición de ciudadanía: lo público ya no es patrimonio de la ciudadanía, sino de un aparato técnico, de una estructura de Estado. O sea, los bienes democráticos del Estado de bienestar son un estatuto concedido que ofrece mercancías en la enseñanza, la sanidad, la vivienda, el transporte y demás botánicas que van dejando de ser públicas.

“Esquerra Republicana de Catalunya o el Becerro de oro” (Metiendo Bulla, 27 de febrero de 2016)