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Creo firmemente que los conflictos sólo se pueden solucionar a través del diálogo. Hay demasiados ruidos que no dejan escucharnos: unos quieren una declaración de independencia unilateral, otros quieren unas elecciones plebiscitarias donde haya que definirse exclusivamente sobre el tema nacional y otros son incapaces de dar una salida al conflicto, donde el silencio y la apelación exclusiva a la ley los convierte en idiotas. “Resaca” (El País, 21 de noviembre de 2014)