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El acto, organizado por Federalistes d’Esquerres y la Fundación Nous Horitzons, fue un éxito de públic.

Lluís Rabell participó ayer por la tarde a Mataró en una charla sobre el auge de los populismos, al Centro Cívico de Cabot y Barba. Al acto, organizado por Federalistes d’Esquerres y la Fundación Nous Horitzons, asistieron más de cincuenta personas. Los encargados.  de presentar la charla fueron Pep Illa, miembro de la delegación mataronina de la Fundació Nous Horitzons  y Miquel Guillén, coordinador de Federalistes d’Esquerres  al Maresme.com recordó Guillén en su presentación, Lluís Rabell es traductor e intérprete, amante de los libros, el cine y la música. Luchador antifranquista, militando político y activista vecinal, llegó a ser presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona. El 2015 fue cabeza de lista de Cataluña Sí Que Es Pot a las elecciones al Parlament de Cataluña, y fue diputado de esta formación entre 2015 y 2017. En su intervención, Rabell empezó hablando de la globalización, y recordó que se trata de un fenómeno de profunda internacionalización que no tiene marcha atrás. Continuó explicando que hace años nos vendieron que la liberalización seria algo muy positivo, pero por todos son conocidos sus efectos negativos, que han superado las soberanías nacionales y han acumulado la riqueza en menos manos.
Actualmente, y como respuesta a este fenómeno, han aparecido unos nuevos movimientos que podríamos calificar de populistas, liderados por unas clases medianas que intentan replegarse ante los peligros de la globalización, devolviendo a la nación y a la tribu. Se trata de unos movimientos que están apareciendo a nivel internacional y que han adoptado varias formas: el trumpisme, el Brexit, los Chalecos Amarillos en Francia, la Italia de Salvini, o el Proceso en Cataluña. La crisis internacional y la consecuente situación han llevado Cataluña a un repliegue identitario basado en la reconstrucción de un demos y un imaginario colectivo sesgado hacia una identificación nacional cada vez más excluyente.

Según Rabell, el triunfo del neoliberalismo se basa fundamentalmente en un discurso que destaca la desaparición de la lucha de clases y de la clase obrera. La realidad, pero, es totalmente diferente: nunca en la historia de la humanidad ha habido una clase obrera tan numerosa como hoy. Sí que es cierto que esta se ha fragmentado y atomizado, y que se ha desplazado hacia Asia, pero sigue existiendo. Cuáles serían ahora los retos de la clase obrera? Hay que reorganizar el sindicalismo, teniendo en cuenta que los trabajadores y trabajadoras están dispersos territorialmente y las cadenas de trabajo se han internacionalizado. Se ha favorecido el desconcierto, la indefensión y la desorientación de las clases medianas, con un desarrollo monstruoso del capital financiero que nos ha llevado a la última crisis internacional.Actualmente, para Rabell hay unas élites que se perciben como difícilmente inabarcables: la Unión Europea, las multinacionales, etc., y esto nos lleva a un cambio de paradigma, también en Cataluña, donde la burguesía también ha cambiado en las últimas décadas. En cuanto al movimiento de los Chalecos Amarillos en Francia, demuestra que ahora la gente no se socializa en las fábricas, sino en las rotondas, y aparece un fenómeno de cariz absolutamente nihilista, que dice que no hay alternativa. En el caso del Brexit, es imposible desconectar la economía del Reino Unido del resto del mundo, pero esto no quiere decir que sus partidarios no lo continúen intentando durante mucho de tiempo. El mismo que el caso catalán: la separación de Cataluña no es posible, pero sus partidarios seguirán intentanlo. El Proceso en Cataluña ha llevado ahora a que España tenga su “Proceso”, es decir, aparece un repliegue identitario que está dando cada vez más protagonismo a la extrema derecha. Como respuesta y como solución, aparece el federalismo, una idea genuina de la izquierda de clase, que considera que los problemas no tienen solución en el ámbito nacional y que las principales políticas precisan de cooperaciones a nivel estatal y europeo. La solución, pues, no está en un pretendido repliegue, menos todavía cuando hay dinámicas que llevan a la crispación y al distanciamiento, Lluís Rabell explicó que la idea de “Cataluña, un solo pueblo” no es un mito, sino una voluntad de construir que siempre defendió la izquierda. El federalismo, pues, aparece aquí como una idea que sirve para evitar esta rotura identitaria y ofrecer un futuro con una alternativa democrática y progresista. Hay que trabajar por una Unión Europea federal, mucho más democrática, teniendo en cuenta qué es el reto histórico que hay delante, y que no es otro que conjugar justicia social y transición energética. Si se consiguiera dar respuesta a este reto, esto supondría establecer un polo de atracción muy importante.
Una vez finalizada la exposición de Lluís Rabell, varias personas del público intervinieron en el debate, aportando varias visiones y haciendo cuestiones al invitado, que las respondió antes de finalizar el acto.