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El historiador plantea en clave de humor la necesidad de crear un ‘Consejo Asesor para la Transición Federal’ que contribuya a que la sociedad asuma lo que significa la cooperación, el diálogo y el pacto en la vida política

(por Beatriz Silva) ¿Por qué no hay federalistas de derechas en España?¿Es el federalismo una utopía rupturista?¿Cómo ha influido la tradición federalista de pensadores y políticos como Pi i Margall en las propuestas de reforma federal actuales? Son algunas de las cuestiones que se abordaron en la tertulia federalista con Ángel Duarte celebrada el pasado jueves en la librería Alibri.

Ángel Duarte, catedrático de historia contemporánea de la Universidad de Girona y especialista en federalismo y republicanismo, temas en los que ha centrado gran parte de su investigación y por el que ha sido galardonado, analizó la tradición federalistas de las izquierdas en Cataluña y España. Una tradición que se remonta a la primera mitad del siglo XIX y que estuvo estrechamente vinculada con las ideas republicanas, una temática que Ángel Duarte intentó vincular con los planteamientos de reforma federal que se impulsan actualmente.

¿Qué se entiende por “izquierdas”? Según Duarte lo que unifica a los distintos movimientos que pueden ser englobados bajo este concepto es la lucha por los cambios sociales desde el principio de la igualdad. “Esto es lo que singulariza a las izquierdas, es lo que las caracteriza si las proyectamos en el tiempo. Las primeras propuestas federales se remontan en España a la década de los años 30 del siglo XIX y están vinculadas a superar la lógica de la exclusión de la política y a la construcción de un Estado republicano”, señaló el historiador que analizó cómo la tradición federal y republicana no fue un producto de laboratorio sino que estuvo estrechamente ligada a la acción.

Duarte reconoció que no siempre el federalismo ha dado las mismas respuestas a la organización territorial y a una ordenación más justa de la sociedad aunque a su juicio, en siglo XIX estuvo más vinculado a una actitud rupturista que en la actualidad. “El federalismo que se plantea hoy, en 2017, es mucho más reformista y por eso no puede ser considerado una utopia como sí podrían serlo las posturas independentistas, algo que las dota de un componente épico que el federalismo aparentemente no tiene”, señaló.

Ángel Duarte recordó como los planteamientos federalistas fueron muy intransigentes durante la Primera República y aspiraban a dotar al Estado desde arriba de un marco constitucional federal que articulara pactos de regiones históricas mancomunadas. “Desde un punto de vista histórico, todas las izquierdas en España han hecho suya la perspectiva federal, algunas convirtiéndolas como si elemento identificador y otras de una manera más delimitada”, señaló.

El historiador dedicó una parte de su intervención a analizar la obra de Pi i Margall y el papel que jugó en el siglo XIX el Partido Republicano Federal y reconoció que esta tradición no es directamente aplicable al momento actual. Según Duarte, “debe asumirse como una tradición que debe ser modernizada y abordar las reformas desde el punto de vista del actual Estado de las autonomías”. Reconoció también que una de las cuestiones más difíciles de abordar es la falta de cultura federal (conceptos como la igualdad y la fraternidad entre pueblos) y abogó porque una posible reforma federal no se plantee como la alternativa ante el fracaso de otras alternativas.

“Una perspectiva federal en España no puede prescindir de los elementos identitarios que están presentes y que no pueden ser negados, no se puede construir un proyecto político prescindiendo de la realidad”, señaló. En este sentido justificó que no existan ‘federalistas de derechas’ en España porque los partidos de este espectro político tienden a negar la cuestión identitaria, aunque recordó también que el federalismo es un planteamiento transversal y que la prueba de ello es la existencia de muchos partidos políticos federalistas en otros países que no son de izquierdas.

Ángel Duarte terminó planteando en clave de humor la necesidad de crear un Consejo Asesor para la Transición Federal que contribuya a un cambio formativo y educativo de la sociedad que, a su juicio, necesita asumir lo que significa la cooperación, el diálogo y el pacto en la vida política.